Corea del Sur vs Chequia: cara a cara | Mundial 2026
El 11 de junio de 2026, Corea del Sur y Chequia cierran la primera jornada del Grupo A. Nunca se enfrentaron en un Mundial y llegan con relojes históricos opuestos. Corea del Sur disputará su 12.ª Copa del Mundo, encadena diez participaciones seguidas y guarda un cuarto puesto en 2002 como techo. Chequia, como país independiente, solo jugó el Mundial de 2006, aunque arrastra la herencia de Checoslovaquia, subcampeona en 1934 y 1962. Repasamos el choque dato por dato.
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Trayectorias que no se parecen
La diferencia de recorrido reciente es clara. Corea del Sur jugó 11 Mundiales y nunca faltó desde 1986, con diez presencias consecutivas hasta 2022. Chequia, en cambio, clasificó una sola vez como República Checa, en 2006, y vuelve a la Copa del Mundo veinte años después. En la tabla histórica del torneo, los coreanos figuran en el puesto 26 con 31 puntos; los checos, en el 62 con 3.
El matiz está en el apellido. La FIFA reconoce a Checoslovaquia como antecesora de Chequia, y esa selección sí dejó huella: subcampeona en 1934 y 1962, y cuartofinalista en 1938 y 1990. Sumada esa etapa, el registro combinado llega a nueve participaciones y 33 partidos. Pero el país que se sienta en el Grupo A en 2026 carga con una sola cita propia.
Lo que dejaron los partidos jugados
Corea del Sur jugó 38 partidos mundialistas: 7 victorias, 10 empates y 21 derrotas, con 39 goles a favor y 78 en contra. El saldo negativo viene de los primeros torneos, empezando por el 0-9 ante Hungría en su debut de 1954, todavía su mayor derrota. En aquella edición encajó 16 goles en total, una marca que sigue siendo récord de la Copa del Mundo para un solo torneo. Desde 2002, cuando llegó a semifinales, el panorama cambió.
Chequia, como República Checa, apenas suma 3 partidos: ganó 3-0 a Estados Unidos en 2006 con doblete de Tomáš Rosický, y después cayó 0-2 con Ghana y 0-2 con Italia. Una victoria, dos derrotas y eliminación en la primera fase. La estadística propia es mínima; la checoslovaca, con 47 goles en 33 partidos, pertenece a otra época.
La curva coreana se entiende por tramos. Tras el 0-9 de 1954, esperó casi medio siglo para ganar su primer partido mundialista, recién en 2002. Desde ese salto alcanzó los octavos de final en 2010 y en 2022, y dejó resultados de prestigio, como el 2-0 a la Alemania campeona vigente en 2018. Chequia no tiene un arco parecido: su historia propia empieza y casi termina en aquel 2006.
Dos caminos distintos hacia 2026
El gran momento coreano tiene fecha: 2002. Como coanfitriona junto a Japón, eliminó a Italia en octavos y a España en cuartos, y se convirtió en la primera selección de fuera de Europa y América en alcanzar una semifinal mundialista. Terminó cuarta tras caer en esa ronda, y ningún equipo asiático repitió la hazaña después.
Chequia llega por otra ruta. Su única participación propia, en 2006, terminó en la fase de grupos. Son dos relaciones distintas con el torneo: una construida con presencia constante, otra apoyada en un pasado heredado. En 2026 se cruzan por primera vez.
La regularidad marca la diferencia. Corea del Sur llegará a doce participaciones contando 2026 y no falta a la cita desde 1986. Chequia, en cambio, no clasificó a ninguno de los cuatro Mundiales posteriores a 2006 y regresa recién ahora. Aterrizan en el Grupo A desde extremos opuestos del calendario reciente.
Los convocados, cara a cara
Las listas de 26 marcan otra brecha, esta vez en la geografía. Diecinueve coreanos juegan fuera del país, repartidos por Europa, Japón y Estados Unidos; del lado checo, 17 de 26 militan en la liga local, con diez futbolistas del Slavia Praga. La convocatoria de Corea del Sur reúne 958 partidos internacionales; la checa, 723.
En lo demás están cerca. La edad media es casi idéntica, 27,5 años en Corea y 27,2 en Chequia. Los coreanos llevan seis jugadores por encima de los 50 partidos con la selección; los checos, cuatro. La diferencia de goles acumulados, 143 contra 98, se explica sobre todo por un nombre que Chequia no tiene en su lista, y que por sí solo aporta más de un tercio de los goles coreanos.
Los nombres que marcan la diferencia
Ese nombre es Son Heung-min. El capitán coreano suma 144 partidos y 56 goles, cifras que lo dejan como máximo goleador e internacional del plantel por amplio margen: más que triplica los 17 tantos de Hwang Hee-chan, el segundo anotador de la lista. Detrás aparecen Lee Jae-sung, con 105 partidos, y Kim Min-jae, defensa del Bayern Múnich con 79.
Chequia responde con Patrik Schick, delantero del Bayer Leverkusen y goleador del grupo con 26 tantos, y con Tomáš Souček, volante del West Ham y el más internacional con 90 partidos. El capitán es Ladislav Krejčí. Es un plantel sin una estrella global del nivel de Son, pero con bloque y veteranía europea.

Júlio César Cardoso é brasileiro e reside em Florianópolis. Estudou ciências econômicas na Universidade Federal de Santa Catarina. Atua no ramo de jornalismo esportivo com foco em estatísticas desde 2012, tendo sido o criador do site Futdados.com. Desde 2020, teve passagens por Premier League Brasil, Trivela, Quinto Quarto, Esportelândia entre 2020 e 2024. Colaborou para diversas matérias jornalísticas dos sites GloboEsporte.com, UOL.com.br, ESPN.com.br, Jornal Extra e outros.




