Los 5 mejores defensas de la historia en Chile
Chile ha forjado su reputación futbolística con delanteros como Iván Zamorano o Alexis Sánchez, pero la historia de La Roja también se sostiene sobre zagueros que marcaron épocas enteras. Desde los pioneros de los años 20 hasta los defensores que levantaron la Copa Libertadores y brillaron en Europa, el fútbol chileno produjo centrales y laterales de nivel mundial. Acá repasamos a los 5 mejores defensas de la historia en Chile, tomando en cuenta sus logros con la selección, sus títulos en clubes y el impacto que dejaron en el fútbol sudamericano e internacional.

Indice
- 1 1. Elías Figueroa: el mejor futbolista chileno del siglo XX
- 2 2. Raúl Sánchez: el pilar defensivo del Mundial de 1962
- 3 3. Alberto Quintano: la dupla indestructible
- 4 4. Javier Margas: del Monumental a la Premier League
- 5 5. Ulises Poirier: el pionero de los años 20
- 6 Otros defensas destacados en la historia de Chile
1. Elías Figueroa: el mejor futbolista chileno del siglo XX

Nacido en Valparaíso el 25 de octubre de 1946, Elías Figueroa es considerado por unanimidad el mejor defensa central en la historia de Chile y uno de los más grandes de Sudamérica. Su carrera profesional comenzó en Santiago Wanderers en 1963, donde rápidamente se ganó un lugar como titular gracias a su elegancia con el balón, su lectura táctica superior y su capacidad para anticipar jugadas rivales. A los 20 años ya era convocado regularmente por La Roja y disputó la Copa del Mundo de 1966 en Inglaterra.
En 1972, Figueroa fichó por el Internacional de Porto Alegre en Brasil, donde alcanzó su máximo esplendor. Con el club gaúcho conquistó 5 Campeonatos Gaúchos consecutivos y se consolidó como el extranjero más dominante del fútbol brasileño. Su nivel fue tan alto que ganó el premio al mejor futbolista de Sudamérica 3 veces consecutivas, en 1974, 1975 y 1976, un hito que ningún defensa había logrado antes ni ha repetido después. También fue elegido en el equipo ideal de la Copa del Mundo de 1974 en Alemania como el mejor central del torneo, pese a que Chile fue eliminado en la primera ronda.
Antes de llegar a Brasil, Figueroa tuvo un paso destacado por Peñarol de Uruguay entre 1967 y 1971, donde ganó 2 títulos de liga uruguaya y disputó finales de Copa Libertadores. De regreso en Chile, cerró su carrera en Palestino y Colo-Colo. Con la selección chilena acumuló 47 partidos internacionales y representó a La Roja en 3 Copas del Mundo: 1966, 1974 y 1982. Su legado trasciende los números: Figueroa cambió la percepción del defensa sudamericano, demostrando que un zaguero podía ser el jugador más importante del continente.
2. Raúl Sánchez: el pilar defensivo del Mundial de 1962
Pedro Raúl Sánchez Soya, nacido en Valparaíso el 26 de octubre de 1933, fue el líder defensivo de la generación más exitosa del fútbol chileno antes de la era moderna. Formado en Santiago Wanderers, Sánchez se caracterizó por su pulcritud técnica, su capacidad de marca limpia y una visión de juego poco común para un defensa de su época. En el club porteño se convirtió en referente durante la década de los 50 y 60, conquistando el Campeonato Nacional de 1958 y las Copas Chile de 1959 y 1961.
Su momento cumbre llegó en la Copa del Mundo de 1962, disputada en suelo chileno. Como pilar defensivo y titular en los 6 partidos de La Roja, Sánchez fue pieza fundamental en la campaña que llevó a Chile hasta el tercer lugar, el mejor resultado en la historia del país en un Mundial. Su actuación en el torneo lo situó entre los zagueros más destacados del mundo en ese momento, y la Revista Estadio lo eligió como el mejor jugador chileno de ese año.
Sánchez combinaba dureza en el quite con elegancia en la salida. No era un defensa que solo destruyera jugadas: también iniciaba ataques desde el fondo con pases largos precisos. Esa dualidad lo hizo distinto al resto de los centrales de su generación y lo convirtió en modelo para los defensas chilenos que vinieron después. Su legado está ligado para siempre al tercer puesto mundialista de 1962, un logro que el fútbol chileno tardó décadas en igualar.
3. Alberto Quintano: la dupla indestructible
Alberto Quintano fue uno de los defensas centrales más completos que produjo el fútbol chileno durante la segunda mitad del siglo XX. Surgido de las divisiones inferiores de Universidad de Chile, Quintano destacó por su fortaleza física, su seguridad en el juego aéreo y una agresividad bien medida que lo hacía temible para los delanteros rivales. En el club azul se ganó rápidamente la titularidad y se transformó en un referente de la zaga.
A nivel de selección, Quintano formó junto a Raúl Sánchez una de las duplas defensivas más sólidas en la historia de La Roja. Ambos se complementaban a la perfección: mientras Sánchez aportaba la elegancia y la lectura, Quintano ofrecía la contundencia física y la cobertura. Juntos fueron fundamentales en la clasificación y participación de Chile en la Copa del Mundo de 1962, donde el equipo local sorprendió al mundo con su campaña hasta el tercer lugar.
Más allá de su sociedad con Sánchez, Quintano dejó huella en cada club donde jugó. Su entrega, su regularidad y su capacidad para rendir en partidos de máxima exigencia lo situaron entre los defensas más respetados de su generación en Sudamérica. Aunque su nombre no siempre aparece en las listas más populares, los historiadores del fútbol chileno lo reconocen como un pilar indiscutible de la mejor época defensiva que vivió La Roja.
4. Javier Margas: del Monumental a la Premier League
Javier Luciano Margas Loyola, nacido en Santiago el 10 de mayo de 1969, es uno de los defensas chilenos más recordados de la era moderna. Su inicio profesional en Colo-Colo no fue sencillo: tardó en consolidarse como titular, pero cuando lo hizo se convirtió en una pieza inamovible de la zaga alba. En 1991, Margas fue parte del plantel que conquistó la Copa Libertadores, el primer y único título continental del fútbol chileno, tras vencer a Olimpia de Paraguay en la final.
Ese logro histórico catapultó su carrera. Margas fichó por el West Ham United de la Premier League inglesa en 1998, convirtiéndose en uno de los pocos defensas chilenos en competir en la liga más exigente del mundo. Aunque su paso por Inglaterra fue breve, demostró que podía medirse con atacantes de primer nivel europeo. En paralelo, fue convocado para la Copa del Mundo de Francia 1998, donde Chile regresó a un Mundial tras 16 años de ausencia.
En la selección, Margas acumuló 63 partidos internacionales y fue un fijo durante la década de los 90. Su juego se basaba en la anticipación, la solidez en el marcaje y un liderazgo silencioso desde la línea defensiva. La combinación de su título de Libertadores con Colo-Colo, su experiencia en Europa y su trayectoria con La Roja lo colocan con justicia entre los mejores defensas de la historia en Chile.
5. Ulises Poirier: el pionero de los años 20
Conocido como “el Gringo”, Ulises Poirier fue el primer gran defensa del fútbol chileno y uno de los futbolistas más destacados de la década de 1920. Surgido en La Cruz de Valparaíso, Poirier se convirtió en el máximo ídolo del club porteño gracias a su estilo de juego limpio y efectivo. Los cronistas de la época lo describían como un lateral izquierdo dotado de velocidad, buen salto y una habilidad poco habitual para un defensa de ese periodo.
Lo que diferenciaba a Poirier del resto de los zagueros de su generación era su capacidad para resolver jugadas sin recurrir a la violencia. En una época donde las faltas duras eran moneda corriente entre los defensas, él prefería anticiparse, ganar los duelos aéreos con timing y cortar los avances rivales con limpieza. Esa filosofía lo hizo muy valorado tanto en el fútbol local como en la selección chilena.
El punto más alto de su carrera llegó en 1930, cuando fue convocado para representar a Chile en la primera Copa del Mundo de la historia, disputada en Uruguay. Poirier integró la defensa de La Roja en el torneo inaugural del fútbol mundial, enfrentando a selecciones como México y Argentina. Aunque Chile no avanzó a las semifinales, la participación de Poirier en aquel evento lo convierte en un símbolo del origen del fútbol chileno a nivel internacional.
Otros defensas destacados en la historia de Chile
La historia defensiva del fútbol chileno no se agota en estos 5 nombres. Pablo Contreras, quien tuvo una larga carrera en Europa con pasos por el Mónaco, el Sporting de Lisboa y el PAOK de Grecia, es otro zaguero que merece un lugar en cualquier conversación sobre los mejores. Gonzalo Jara, protagonista en las Copas América de 2015 y 2016 que La Roja conquistó bajo la dirección de Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi, también dejó su marca con más de 100 partidos internacionales.
Otros nombres que los seguidores del fútbol chileno recuerdan con respeto incluyen a Rafael González, Gustavo Laube, Hugo González, Guillermo Azócar y Francisco Urroz. Cada uno aportó su estilo propio a la tradición defensiva de La Roja, demostrando que Chile no solo produce goleadores célebres, sino también zagueros capaces de competir al más alto nivel. La defensa chilena tiene una historia rica que va mucho más allá de los nombres más mediáticos.

Júlio César Cardoso é brasileiro e reside em Florianópolis. Estudou ciências econômicas na Universidade Federal de Santa Catarina. Atua no ramo de jornalismo esportivo com foco em estatísticas desde 2012, tendo sido o criador do site Futdados.com. Desde 2020, teve passagens por Premier League Brasil, Trivela, Quinto Quarto, Esportelândia entre 2020 e 2024. Colaborou para diversas matérias jornalísticas dos sites GloboEsporte.com, UOL.com.br, ESPN.com.br, Jornal Extra e outros.




