Estadísticas de México en el Mundial 2026: números, rankings y el análisis completo de la campaña del Tri
Cuatro victorias consecutivas, diez goles a favor, tres en contra y una eliminación en octavos de final ante Inglaterra. Esa fue la línea de la selección mexicana en el Mundial 2026: la mejor fase de grupos de su historia reciente, seguida por la derrota que prolongó la tradición de caer en la primera instancia eliminatoria. Pero los números cuentan una campaña más compleja que el resultado final. México terminó 10.° en la tabla de goles del torneo con los mismos tantos que Brasil, Marruecos y Suiza pese a disputar menos partidos que varios de ellos, mantuvo cuatro vallas invictas en cinco encuentros y colocó a Julián Quiñones como el jugador con mejor calificación promedio del plantel (7,72). El análisis completo de cada métrica, partido por partido y en contexto con las otras 47 selecciones, revela dónde estuvo la fortaleza y dónde se quebró el proyecto.
Indice
- 1 Partido por partido: los cinco resultados que definieron la campaña
- 2 10 goles, cero desde fuera del área: el perfil ofensivo de un equipo que solo definió de cerca
- 3 Cuatro vallas invictas y 0,6 goles por partido: la defensa que solo cedió ante el colíder goleador del torneo
- 4 México entre las 48: dónde quedó el Tri en la tabla general de equipos del torneo
- 5 Quiñones, Jiménez y Alvarado: los tres jugadores que concentraron el 80% de los goles
Partido por partido: los cinco resultados que definieron la campaña
México abrió el torneo con una victoria 2-0 sobre Sudáfrica en el partido inaugural, rompiendo una racha de siete aperturas mundialistas sin ganar. El segundo encuentro, ante Corea del Sur, se resolvió por la mínima (1-0) en un partido más cerrado donde la defensa mantuvo el cero por segunda vez consecutiva. El cierre de la fase de grupos contra República Checa (3-0) fue la actuación más contundente del ciclo: tres goles sin respuesta que aseguraron el primer lugar del Grupo A con nueve puntos de nueve posibles.
En dieciseisavos, México superó a Ecuador 2-0 para alcanzar los octavos de final. Hasta ese punto, el equipo de Javier Aguirre había concedido cero goles en cuatro partidos, una secuencia defensiva que ningún otro equipo del torneo sostuvo durante tantos encuentros consecutivos. El quinto y último partido, ante Inglaterra, terminó 2-3 y con la eliminación. Fue el único encuentro donde México recibió goles, y los tres llegaron contra el equipo que terminó como uno de los máximos anotadores del torneo con 20 tantos.
10 goles, cero desde fuera del área: el perfil ofensivo de un equipo que solo definió de cerca
Los diez goles de México en el torneo llegaron desde dentro del área. De 25 remates intentados desde fuera de la zona de penalti, ninguno entró. Esa proporción (10 de 45 intentos dentro del área contra 0 de 25 desde fuera) define un perfil atacante dependiente del juego combinativo corto y las llegadas por banda, pero incapaz de generar peligro con disparos de media distancia. El equipo promedió 14 remates por partido y 4,2 a puerta, con una tasa de conversión del 14% sobre los intentos a gol, posicionándose en el rango medio del torneo.
Quiñones lideró la ofensiva con 4 goles y 1 asistencia (5 participaciones directas en gol), una velocidad punta de 35,9 km/h (la más alta del plantel) y un promedio de calificación de 7,72. Raúl Jiménez aportó 3 goles con un xG acumulado de 2,76, lo que indica una ligera sobreperformance respecto a la calidad de sus ocasiones. Roberto Alvarado fue el principal generador de juego ofensivo: 3 asistencias, 4 grandes ocasiones creadas y 2,6 pases clave por partido, la cifra más alta del equipo. Un solo gol llegó de cabeza y uno de penal (convertido por Jiménez). El restante fue de pie derecho (8 de 10).
Cuatro vallas invictas y 0,6 goles por partido: la defensa que solo cedió ante el colíder goleador del torneo
El dato defensivo más revelador de la campaña es que México concedió goles en un solo partido de cinco. Las cuatro vallas invictas (contra Sudáfrica, Corea del Sur, República Checa y Ecuador) representan un 80% de clean sheets, un porcentaje que pocos equipos del torneo igualaron. El promedio de 0,6 goles en contra por partido y apenas 1,6 atajadas por encuentro del portero Raúl Rangel confirma que la defensa resolvió la mayoría de las situaciones antes de que el rival pudiera rematar a puerta.
César Montes fue el líder en despejes con 7,3 por partido. Johan Vásquez completó 55 pases precisos por encuentro con un 91% de efectividad, la cifra más alta entre todos los jugadores del plantel. Jorge Sánchez lideró las entradas con 2,3 por partido y Jesús Gallardo las intercepciones con 1,4. La única mancha individual fue la expulsión de Montes en el partido inaugural contra Sudáfrica, la única tarjeta roja del equipo en todo el torneo. En el duelo eliminatorio ante Inglaterra, la estructura defensiva que había mantenido el cero en cuatro juegos cedió tres veces ante el ataque más prolificó de la competencia (20 goles, líder empatado con Francia).
México entre las 48: dónde quedó el Tri en la tabla general de equipos del torneo
La tabla de goleadores por selección de la FIFA ubicó a México en el puesto 10 con 10 goles, empatado con Senegal, Suiza, Brasil y Marruecos. La diferencia clave es que varios de esos equipos disputaron más partidos: Brasil jugó seis y México cinco. En términos de promedio por partido (2,0), México supera a Suiza (1,7 en 6 partidos) y a Brasil (1,7 en 6). Por encima quedaron España (14 goles, campeona), Argentina (19, subcampeona), Inglaterra (20) y Francia (20, líder empatada con Inglaterra).
En intentos de gol, México registró 70 remates en cinco partidos (14 por encuentro). Esa cifra lo posiciona en la zona media-alta del torneo, lejos de España (140 remates en 7 partidos) y Francia (139) pero por encima de Países Bajos (46), que llegó más lejos con menos volumen. La tasa de conversión de gol por intento a puerta fue del 14%, un número que refleja eficiencia moderada: superior al 5% de Turquía (3 goles en 70 intentos) pero inferior al 20% de Noruega (13 goles en 65 intentos). Los 13 remates de cabeza a puerta de México fueron la cuarta cifra más alta del torneo.
Quiñones, Jiménez y Alvarado: los tres jugadores que concentraron el 80% de los goles
Ocho de los diez goles de México pasaron por los pies de tres jugadores. Quiñones (4 goles, 1 asistencia) fue el referente ofensivo más completo: la velocidad punta más alta del equipo (35,9 km/h), la mejor calificación promedio (7,72) y una frecuencia de gol de un tanto cada 104 minutos jugados. Jiménez (3 goles) superó su propio xG acumulado (2,76) y fue el único ejecutor de penales (1 de 1). Alvarado, sin ser delantero, registró 3 asistencias y 4 grandes ocasiones creadas, un dato que lo posiciona como el principal generador de peligro del plantel.
En la dimensión física, Obed Vargas cubrió 13,7 km por cada 90 minutos, la mayor distancia del plantel, y Álvaro Fidalgo lideró los sprints con 14,2 por partido. Fidalgo también fue el segundo con mejor calificación (7,30) y el jugador con mayor frecuencia goleadora entre los mediocampistas: un gol cada 95 minutos. La distribución de pases estuvo a cargo de la línea defensiva: Vásquez (55 pases precisos/partido) y Erik Lira (45,8) superaron a todos los centrocampistas en volumen de circulación, un indicador del estilo de salida desde atrás que México sostuvo durante los cinco partidos.

Júlio César Cardoso é brasileiro e reside em Florianópolis. Estudou ciências econômicas na Universidade Federal de Santa Catarina. Atua no ramo de jornalismo esportivo com foco em estatísticas desde 2012, tendo sido o criador do site Futdados.com. Desde 2020, teve passagens por Premier League Brasil, Trivela, Quinto Quarto, Esportelândia entre 2020 e 2024. Colaborou para diversas matérias jornalísticas dos sites GloboEsporte.com, UOL.com.br, ESPN.com.br, Jornal Extra e outros.




