¿Cuántos mundiales ha ganado Italia? Tetracampeón con tres ausencias seguidas

Ninguna otra selección campeona sostiene dos récords tan opuestos al mismo tiempo: Italia es, junto a Brasil, la única que revalidó el título de forma consecutiva, y es también la única tetracampeona que se quedó fuera de tres Mundiales seguidos. Los cuatro títulos italianos llegaron en 1934, 1938, 1982 y 2006, y la ausencia sin precedentes se extiende desde 2018. El repaso completo de cada edición está en Italia en los Mundiales.

Copa del Mundo FIFA
4
Mundiales ganados por Italia
1934, 1938, 1982 y 2006
18
Participaciones
6
Finales jugadas
3
Ausencias seguidas
+51
Diferencia de goles

Cuatro títulos en cuatro décadas distintas: de 1934 a 2006

1934
Venció a Checoslovaquia 2-1 (prórroga), como anfitriona
1938
Venció a Hungría 4-2, como campeona defensora
1982
Venció a Alemania Occidental 3-1, en España
2006
Venció a Francia por penales, en Berlín

Los cuatro títulos de Italia se reparten en pares casi simétricos, separados por casi medio siglo entre uno y otro. Vittorio Pozzo es el único técnico en la historia que ganó dos Copas del Mundo consecutivas al mando de la misma selección, logro que ni siquiera Brasil, con distintos entrenadores en 1958 y 1962, pudo repetir de esa forma. Entre 1938 y 1982 pasaron 44 años sin un nuevo título, y entre 1982 y 2006 pasaron 24 más.

Italia y Brasil son las únicas selecciones que ganaron dos Mundiales de forma consecutiva: los brasileños en 1958 y 1962, los italianos en 1934 y 1938. Ningún otro país, ni siquiera Alemania o Argentina, logró revalidar el título en la edición inmediatamente siguiente a una consagración.

1934 y 1938: el bicampeonato bajo el régimen de Mussolini

1934 · Roma
Sede propia
1938 · Francia
Título fuera de casa
Técnico en ambos
Vittorio Pozzo
Goles totales
23 en 9 partidos

Los dos primeros títulos de Italia llegaron bajo el régimen de Benito Mussolini, con fuerte control estatal sobre el deporte en 1934. El equipo jugó todos sus partidos como local, y la victoria en semifinales ante Austria, entonces una de las mejores selecciones de Europa, sigue siendo señalada por historiadores del fútbol como un partido con arbitrajes cuestionados a favor de los anfitriones.

El segundo título, en 1938, despejó cualquier duda sobre el nivel real del equipo: Italia lo ganó lejos de casa, en Francia, sin el factor sede como respaldo, y se convirtió en la primera selección en revalidar el trofeo. Silvio Piola, autor de dos goles en la final ante Hungría, y Gino Colaussi, con otros dos, encabezaron un plantel que Pozzo mantuvo prácticamente intacto entre ambas ediciones. Fue el único bicampeonato de la historia sostenido por el mismo entrenador de principio a fin.

1982: Rossi, del escándalo de apuestas al héroe del Sarrià

La progresión de Rossi en España 1982
Primera fase (3 empates)
0
vs. Brasil (segunda fase)
3 goles
vs. Polonia (semifinal)
2 goles
vs. Alemania (final)
1 gol

Antes de España 1982, Paolo Rossi venía de cumplir una suspensión por su implicación en un escándalo de apuestas ilegales en el fútbol italiano, y llegó al torneo con apenas tres partidos oficiales disputados en los meses previos. El comienzo pareció confirmar las dudas: Italia empató sus tres partidos de la primera fase y avanzó de forma ajustada a la segunda ronda.

Todo cambió ante Brasil, favorita del torneo. Rossi anotó un triplete en el Sarrià para eliminar a los brasileños, repitió con un doblete en la semifinal ante Polonia y abrió el marcador en la final ante Alemania Occidental. Terminó como máximo goleador del torneo y ganó el Balón de Oro de esa edición, una de las transformaciones de imagen más rápidas en la historia del Mundial: de suspendido a héroe nacional en menos de tres semanas.

2006: título en Berlín en medio del escándalo de Calciopoli

2
Goles recibidos en 7 partidos
1-1
Marcador de la final (a.e.t.)
5-3
Definición por penales

Semanas antes del Mundial de Alemania, estalló en Italia el escándalo de Calciopoli, que involucró a varios de los clubes con más jugadores en la selección y terminó con descensos y sanciones administrativas en la liga local. En ese contexto, la Azzurra llegó al torneo bajo sospecha y con la prensa dividida sobre su nivel real.

El equipo de Marcello Lippi respondió con la defensa más sólida del torneo: apenas dos goles recibidos en siete partidos, uno de ellos en propia puerta. En la final ante Francia, Marco Materazzi anotó el empate 1-1 tras el mismo choque en el que provocó el cabezazo de Zidane, expulsado en su último partido como profesional. Italia ganó la definición por penales 5-3, con Fabio Cannavaro como capitán y ganador del Balón de Oro de ese año.

Tres Mundiales seguidos sin clasificar: lo que ningún tetracampeón había vivido

Rusia 2018
Eliminada en repechaje
Catar 2022
Eliminada en repechaje
Norteamérica 2026
No clasificó

Ninguna otra selección campeona de al menos dos Mundiales se quedó fuera de tres ediciones consecutivas. Alemania, Argentina, Brasil, Francia y Uruguay atravesaron generaciones débiles, pero siempre volvieron a clasificar en el ciclo inmediato siguiente. Italia, en cambio, se quedó fuera de tres procesos clasificatorios seguidos, cayendo en repechaje tanto ante Suecia como ante Macedonia del Norte, algo que ni en sus peores momentos de los años 50 y 60 le había ocurrido de forma consecutiva.

La racha convive con una paradoja: en las eliminatorias, Italia sigue generando números ofensivos altos y perdiendo pocos partidos en el global, pero un puñado de partidos puntuales, casi siempre en instancias de repechaje de un solo partido eliminatorio, cortaron tres ciclos distintos con tres cuerpos técnicos diferentes. No es una crisis de un entrenador ni de una generación: es un patrón que ya lleva ocho años.

83 partidos, 4 títulos: la montaña rusa estadística de Italia

45
Victorias (54%)
21
Empates
17
Derrotas
128
Goles a favor
77
Goles en contra
+51
Diferencia

Con 83 partidos jugados en 18 participaciones, Italia mantiene más del 54% de victorias en toda su historia mundialista, un porcentaje que la ubica entre las selecciones más eficientes del torneo. Es, además, la selección con menos goles recibidos por partido entre las que ganaron más de tres Copas del Mundo, un rasgo que atraviesa generaciones completamente distintas, de Zoff en los 80 a Buffon en los 2000.

Esa misma selección, sin embargo, sostiene dos récords opuestos al mismo tiempo: el único bicampeonato consecutivo compartido con Brasil, y la única racha de tres ausencias mundialistas seguidas entre las selecciones campeonas del torneo. Pocas historias en la Copa del Mundo combinan tanta gloria concentrada con una sequía tan prolongada en los años recientes.