La Historia de Pelé: el mejor futbolista del Siglo XX

Edson Arantes do Nascimento, conocido mundialmente como Pelé, representa el nombre más influyente en la historia del fútbol. Nacido en Três Corações, Brasil, el 23 de octubre de 1940, este delantero revolucionó el deporte con su talento excepcional, carisma natural y una capacidad goleadora sin precedentes. Su trayectoria abarca tres Copas del Mundo conquistadas con la selección brasileña, más de 1.200 goles a lo largo de su carrera y un legado que trasciende generaciones. A continuación, repasamos la vida del único futbolista tricampeón mundial de la historia.

Infografía con la historia de Pelé: estadísticas de carrera, títulos, récords y legado en el fútbol mundial

Orígenes y familia de Pelé

Ereignisse und Personen aus 50-60er Jahre DEU, Deutschland: Die historischen Farbfotos aus den Zeiten der 50-6ßer Jahre
Créditos: Imago

Pelé nació en el seno de una familia humilde del estado de Minas Gerais. Su padre, João Ramos do Nascimento, apodado Dondinho, fue futbolista profesional del Fluminense, aunque su carrera se vio truncada por una lesión de rodilla. Su madre, Celeste Arantes, inicialmente desalentó a su hijo de seguir los pasos de su padre debido a las dificultades económicas que atravesaba la familia.

La infancia de Edson transcurrió en Bauru, interior del estado de São Paulo, donde la pobreza marcó sus primeros años. Sin dinero para comprar una pelota, el pequeño improvisaba con medias rellenas de papel o toronjas. Trabajó lustrando zapatos para ayudar a la economía familiar mientras soñaba con convertirse en futbolista profesional.

El apodo “Pelé” surgió en la escuela primaria. Según el propio jugador, sus compañeros comenzaron a llamarlo así por su mala pronunciación del nombre Bilé, arquero del Vasco da Gama que era su ídolo de infancia. Curiosamente, Edson detestaba ese sobrenombre en sus primeros años, aunque terminaría convirtiéndose en sinónimo de grandeza futbolística.

Los inicios de Pelé en el fútbol profesional

El talento de Pelé llamó la atención del exfutbolista Waldemar de Brito cuando apenas tenía 11 años. De Brito, quien había integrado la selección brasileña en el Mundial de 1934, se convirtió en su mentor y entrenador en las divisiones juveniles del Bauru Atlético Clube. Bajo su tutela, el joven Edson ganó dos campeonatos paulistas juveniles.

En 1956, De Brito llevó a Pelé al Santos FC con una frase que quedaría grabada en la historia: “Este niño será el mejor jugador de fútbol del mundo”. Con apenas 15 años, firmó su primer contrato profesional con el club paulista. Su debut oficial se produjo el 7 de septiembre de 1956 en un amistoso contra el Corinthians de Santo André, donde marcó un gol.

La adaptación al profesionalismo fue vertiginosa. En su primera temporada completa con el Santos, Pelé se consagró como máximo goleador del Campeonato Paulista con 17 tantos. El fútbol sala practicado durante su adolescencia le había otorgado reflejos excepcionales, visión de juego y una capacidad de reacción que lo diferenciaban de sus contemporáneos.

El debut con la Selección Brasileña

Pelé jugando por Brasil en 1958
Créditos: Imago

Con 16 años recién cumplidos, Pelé recibió su primera convocatoria a la selección mayor de Brasil. El 7 de julio de 1957, debutó en el mítico estadio Maracaná contra Argentina por la Copa Roca. Ingresó en el segundo tiempo como suplente y marcó un gol, aunque Brasil cayó 2-1. Esa anotación lo convirtió en el goleador más joven en la historia de la Canarinha.

El técnico Vicente Feola observó en ese joven de complexión delgada un potencial ilimitado. Su velocidad, gambeta y remate con ambas piernas lo distinguían del resto. La decisión de incluirlo en la nómina para el Mundial de Suecia 1958 generó debate, pero Feola confió en su instinto.

El Mundial de Suecia 1958: nace una leyenda

Pelé llegó a Suecia con una lesión en la rodilla que lo marginó de los primeros partidos. Brasil debutó goleando 3-0 a Austria y empató sin goles con Inglaterra, todo sin su joven promesa. Finalmente, ante la Unión Soviética, el entrenador decidió darle minutos y asistió en el gol de Vavá.

En cuartos de final contra Gales, Pelé anotó su primer gol mundialista, el único del partido. Tenía 17 años y 239 días. La semifinal contra Francia exhibió su genialidad absoluta: marcó tres goles en la victoria 5-2, dejando atónito al arquero Claude Abbes, quien declaró: “Prefiero jugar contra diez alemanes que contra un brasileño”.

La final enfrentó a Brasil con Suecia, el país anfitrión. A los cuatro minutos, Nils Liedholm adelantó a los locales, pero Brasil no se intimidó. Vavá empató y puso en ventaja a los sudamericanos. En el segundo tiempo, Pelé ejecutó una jugada que permanece en la memoria colectiva del fútbol: recibió en el área, elevó la pelota sobre un defensor con un sombrero perfecto y remató sin dejarla caer. Brasil goleó 5-2, con dos tantos del joven de 17 años, y conquistó su primera Copa del Mundo.

Consolidación con el Santos FC

El regreso de Suecia convirtió a Pelé en héroe nacional. Con el Santos inició una era dorada que lo llevaría a ganar títulos de manera consecutiva. En 1958 conquistó el Campeonato Paulista con 58 goles, récord que todavía se mantiene vigente. Fue máximo artillero de ese torneo durante once temporadas, nueve de ellas consecutivas.

Los clubes europeos más poderosos intentaron ficharlo sin éxito. Inter de Milán llegó a obtener un contrato firmado en 1958, pero la presión de los hinchas brasileños obligó a anular la operación. En 1961, el presidente Jânio Quadros declaró a Pelé “tesoro nacional” para impedir legalmente su transferencia al exterior.

Entre 1956 y 1974, Pelé disputó 659 partidos oficiales con el Santos y anotó 643 goles. El club paulista se transformó en uno de los mejores del mundo durante esa época, realizando giras internacionales que lo enfrentaron a los grandes de Europa. En esos encuentros, el brasileño dejaba actuaciones memorables que cimentaban su leyenda.

Las Copas Libertadores y la gloria continental

En 1962, el Santos participó por primera vez en la Copa Libertadores y la conquistó de manera contundente. En la final contra Peñarol de Uruguay, Pelé marcó dos goles en el partido decisivo para entregar al club su primer título continental. Ese mismo año, el equipo brasileño enfrentó al Benfica de Eusebio por la Copa Intercontinental.

El partido de vuelta en Lisboa quedó grabado en la historia. Pelé convirtió un triplete en la goleada 5-2 que coronó al Santos como campeón del mundo de clubes. El arquero portugués Costa Pereira declaró después del encuentro: “Llegué esperando detener a un gran hombre, pero me fui convencido de que había sido vencido por alguien que no nació en el mismo planeta que el resto de nosotros”.

En 1963, el Santos repitió la hazaña. Conquistó nuevamente la Libertadores tras superar a Boca Juniors en la final, con una victoria histórica en La Bombonera. La Copa Intercontinental también quedó en vitrinas brasileñas después de vencer al Milan italiano. Pelé terminó esa campaña como segundo máximo goleador del torneo continental.

Chile 1962: bicampeón entre lesiones

Brasil llegó a Chile como favorito para defender su título. Pelé, ya considerado el mejor del mundo, brilló en el debut contra México con un gol y varias jugadas de fantasía. Sin embargo, en el segundo partido contra Checoslovaquia sufrió una lesión muscular que lo marginó del resto del torneo.

La ausencia de Pelé permitió el surgimiento de Garrincha como figura del equipo. Brasil se coronó bicampeón mundial sin que su máxima estrella pudiera disputar las instancias decisivas. Pelé apenas jugó dos partidos en ese Mundial, pero su presencia en la concentración y su aporte en la preparación resultaron fundamentales para el grupo.

Inglaterra 1966: el Mundial de las patadas

El tercer Mundial de Pelé quedó marcado por la violencia. Los rivales habían encontrado un método para neutralizarlo: golpearlo sin piedad. En el partido contra Bulgaria recibió faltas durísimas, y contra Portugal el marcaje brutal de Morais lo dejó fuera del resto del torneo con una lesión severa.

Brasil quedó eliminado en primera ronda por primera vez desde 1934. Pelé, frustrado por el trato recibido y la falta de protección arbitral, declaró públicamente que no volvería a jugar un Mundial. La promesa no se cumplió, pero el sabor amargo de Inglaterra tardó en disiparse.

México 1970: la consagración definitiva

Convencido por el nuevo cuerpo técnico, Pelé aceptó disputar su cuarto y último Mundial. Brasil armó un equipo de ensueño con Jairzinho, Tostão, Gérson, Rivelino y Carlos Alberto Torres. La preparación física mejorada y un reglamento más protector con los jugadores habilidosos auguraban un torneo diferente.

Desde el debut, Brasil exhibió un fútbol de fantasía. Goleó a Checoslovaquia 4-1 con un gol espectacular de Pelé, quien intentó marcar desde la mitad de cancha con un disparo que rozó el travesaño. Contra Inglaterra, en el partido más esperado de la fase de grupos, protagonizó un duelo memorable con el arquero Gordon Banks, cuya atajada a un cabezazo de Pelé se considera una de las mejores de la historia.

La final contra Italia en el Estadio Azteca coronó a Brasil como tricampeón. Pelé abrió el marcador de cabeza y asistió a Carlos Alberto en el último gol, una jugada colectiva perfecta que simbolizó la esencia del fútbol brasileño. Con esta victoria, la Canarinha se quedó en propiedad con la Copa Jules Rimet, y Pelé se convirtió en el único futbolista en ganar tres Mundiales.

El gol número 1.000

El 19 de noviembre de 1969, el Maracaná fue escenario de un hito histórico. Santos enfrentaba a Vasco da Gama cuando el árbitro sancionó un penal a favor del equipo paulista. Pelé tomó la pelota consciente de que ese disparo podía convertirse en su gol número 1.000 de carrera.

Ante 65.157 espectadores, ejecutó el penal con su habitual precisión. El estadio estalló en celebración mientras Pelé corría hacia las tribunas con la pelota en sus manos. Los compañeros lo cargaron en andas y la transmisión televisiva interrumpió la programación habitual para cubrir el momento. Ese gol selló su condición de máximo artillero en la historia del fútbol hasta entonces.

Los últimos años en Santos

Después del Mundial de México, Pelé continuó su carrera en Santos con menor intensidad. Los problemas físicos comenzaron a acumularse y su ritmo de goles disminuyó. En 1971 disputó su último partido con la selección brasileña, cerrando un ciclo de 14 años y 77 goles en 92 encuentros internacionales.

El Santos de la década del setenta ya no dominaba el fútbol sudamericano como antes. Sin embargo, Pelé seguía siendo la principal atracción en cada estadio que visitaba. En 1974, con 33 años, anunció su retiro del fútbol brasileño después de 18 temporadas ininterrumpidas con el mismo club.

El paso por el New York Cosmos

En 1975, después de ocho meses alejado de las canchas, Pelé sorprendió al mundo al firmar con el New York Cosmos de la NASL estadounidense. El contrato de 4,5 millones de dólares lo convirtió en el deportista mejor pagado del planeta. El empresario Clive Toye lo convenció con una frase certera: “Si vas a Europa solo podés ganar un campeonato. Si venís acá, podés ganar un país”.

Su llegada transformó el fútbol en Estados Unidos. El debut se produjo el 15 de junio de 1975 ante Dallas Tornado, con gol y asistencia incluidos en un empate 2-2. Las tribunas que antes reunían 8.000 espectadores comenzaron a llenarse con más de 40.000 aficionados. Figuras como Franz Beckenbauer, Carlos Alberto y Johan Cruyff siguieron sus pasos hacia la liga norteamericana.

En 1977, el Cosmos conquistó el campeonato de la NASL con Pelé como figura central. Durante tres temporadas, disputó 64 partidos oficiales y anotó 37 goles. Su influencia excedió los números: millones de niños estadounidenses comenzaron a practicar fútbol inspirados por el brasileño.

La despedida del fútbol profesional

El 1 de octubre de 1977, el Giants Stadium de Nueva Jersey albergó el partido de despedida de Pelé. El encuentro enfrentó al Cosmos con el Santos, sus dos únicos clubes profesionales. El brasileño jugó el primer tiempo con la camiseta del equipo estadounidense y el segundo con la del club paulista.

Ante 77.000 espectadores, entre los que se encontraban Muhammad Ali y Bobby Moore, Pelé marcó un gol de tiro libre para el Cosmos en lo que sería su última anotación. Al finalizar el partido, tomó el micrófono y dirigió al público en un cántico de “Love, love, love” que quedó grabado en la memoria colectiva. La lluvia que cayó sobre el estadio inspiró un titular en la prensa brasileña: “Hasta el cielo lloró”.

Vida después del fútbol

Tras colgar los botines, Pelé se convirtió en embajador global del fútbol. Trabajó con la FIFA, la ONU y diversas organizaciones internacionales promoviendo el deporte como herramienta de inclusión social. En 1995, el presidente Fernando Henrique Cardoso lo nombró Ministro de Deportes de Brasil, cargo que ocupó hasta 1998.

Desde ese puesto impulsó la llamada “Ley Pelé”, que modificó la legislación brasileña sobre contratos deportivos y benefició los derechos de los futbolistas frente a los clubes. También participó en campañas contra la pobreza, a favor de la educación y en defensa de los derechos de los niños.

En el ámbito artístico, Pelé incursionó en el cine y la música. Protagonizó la película “Escape to Victory” junto a Sylvester Stallone y Michael Caine en 1981. Compuso varias piezas musicales, incluyendo la banda sonora del documental “Pelé” dirigido por François Reichenbach en 1977.

Reconocimientos y premios

La FIFA lo nombró Jugador del Siglo XX junto a Diego Maradona en el año 2000. El Comité Olímpico Internacional lo distinguió como Atleta del Siglo en 1999. La agencia Reuters otorgó el mismo reconocimiento ese año tras una votación entre periodistas deportivos de todo el mundo.

A nivel de clubes, su palmarés incluye 10 Campeonatos Paulistas, 6 Campeonatos Brasileños, 2 Copas Libertadores, 2 Copas Intercontinentales y 1 Supercopa de Campeones Intercontinentales con el Santos. Con el Cosmos sumó 1 título de la NASL. En total, conquistó 29 trofeos a lo largo de su carrera profesional.

Sus números oficiales registran 757 goles en partidos competitivos según la FIFA. Si se incluyen encuentros amistosos y de exhibición, la cifra asciende a 1.283 tantos en 1.363 partidos, récord reconocido por el Libro Guinness. Participó en cuatro Copas del Mundo y anotó 12 goles en esa competición.

La muerte de Pelé y su legado eterno

En septiembre de 2021, a Pelé le detectaron un tumor cancerígeno en el colon. Fue sometido a una intervención quirúrgica y comenzó un tratamiento de quimioterapia que deterioró progresivamente su salud. Durante los meses siguientes, las hospitalizaciones se volvieron frecuentes.

El 29 de noviembre de 2022, ingresó al Hospital Albert Einstein de São Paulo por una infección respiratoria. Su familia se reunió para acompañarlo durante las fiestas de fin de año. A las 15:27 del 29 de diciembre de 2022, el hospital confirmó su fallecimiento por falla multiorgánica derivada del cáncer de colon. Tenía 82 años.

Brasil decretó tres días de duelo nacional. El velatorio se realizó en el estadio Vila Belmiro del Santos, donde miles de personas desfilaron para despedirlo. Figuras del fútbol mundial, desde Lionel Messi hasta Cristiano Ronaldo, expresaron su pesar y reconocieron la influencia de Pelé en sus carreras.

El impacto de Pelé trasciende los títulos y los goles. Fue el primer futbolista en convertir al deporte en un fenómeno global de masas. Abrió las puertas para que los jugadores latinoamericanos fueran valorados en todo el mundo. Demostró que el fútbol podía ser arte, espectáculo y herramienta de transformación social. Su nombre permanece como sinónimo de excelencia deportiva, y su legado continúa inspirando a millones de personas en cada rincón del planeta.