Mejores jugadores de Boca Juniors en la historia: ídolos y leyendas del Xeneize
Roberto Mouzo jugó 426 partidos en Boca, récord absoluto del club. Martín Palermo marcó 236 goles, otro récord histórico. Juan Román Riquelme acumuló 388 presencias y 25 goles solo en Copa Libertadores, registro máximo del club en esa competencia. Esas tres cifras marcan el piso de cualquier discusión sobre los mejores jugadores de Boca Juniors a lo largo de la historia. La lista cambia según qué métrica se priorice.
Indice
- 1 Diego Maradona: 35 goles y 71 partidos de titular en Boca
- 2 Juan Román Riquelme, 388 partidos y récord en Libertadores
- 3 Martín Palermo, 236 goles que nadie se acerca
- 4 Carlos Tévez, identidad de barrio en el ciclo Bianchi
- 5 Roberto Abbondanzieri, arco titular de la era dorada
- 6 Mouzo, Marzolini, Rattín y los nombres anteriores a 1980
Diego Maradona: 35 goles y 71 partidos de titular en Boca
Boca pagó cerca de 4 millones de dólares más seis futbolistas para traer a Maradona desde Argentinos Juniors en 1981. Tenía 20 años y llegó como préstamo. En los 71 partidos que jugó con la camiseta xeneize repartidos entre esa primera etapa y el regreso en los 90, el equipo ganó 43, empató 16 y perdió 12. Porcentaje de victorias: 60,6%. Nada mal para quien supuestamente estaba de paso.
Anotó 35 goles. Promedio de 0,49 por partido, sostenido en 5.978 minutos de juego. Jugó los 90 minutos completos en 52 de esos encuentros, fue reemplazado en 16 y lo expulsaron tres veces. Con él en la cancha, Boca marcó 126 goles y recibió 64: 1,77 a favor por partido, 0,9 en contra. El Torneo Metropolitano 1981 bajo la conducción de Silvio Marzolini fue el único título oficial de esa primera etapa. El regreso en los 90 no sumó más copas, pero eso ya era otro Maradona.
Los números no explican por qué su nombre encabeza casi cualquier lista de grandes xeneizes. Lo explica otra cosa: con él en la cancha, Boca no era solo un equipo de fútbol. Eso no cabe en una planilla, pero tampoco se puede ignorar al hablar de los mejores.
Juan Román Riquelme, 388 partidos y récord en Libertadores
Riquelme jugó 388 partidos en Boca repartidos entre 1996-2002, 2007 y 2008-2014. Sus 25 goles en Copa Libertadores son el récord histórico del club, por encima de cualquier otra figura. Con él en la cancha, Boca ganó la Libertadores 2000, 2001, 2007 y las Intercontinentales 2000 contra el Real Madrid y 2003 contra el Milan. La final del 2000 contra el equipo madrileño quedó como referencia mundial del mejor Boca posible.
El regreso a préstamo en 2007 fue específico para disputar la Libertadores de ese año, certamen que Boca terminó ganando. Riquelme fue figura excluyente en la fase final, incluida la serie decisiva contra Grêmio. Pocos jugadores en la historia argentina volvieron a un club específicamente para ganar una copa internacional, ganaron y se fueron de vuelta. La capacidad de manejar el ritmo del partido, acelerar y frenar según lo que el equipo necesitaba, fue el sistema táctico central de Carlos Bianchi en los años dorados.
Martín Palermo, 236 goles que nadie se acerca
Palermo marcó 236 goles en 404 partidos en dos etapas separadas: 1997-2000 y 2004-2011. Es el máximo goleador histórico del club y nadie está cerca. Roberto Cherro, segundo en la lista absoluta con 223 goles entre 1926 y 1938, llegó a esa cifra en una era de promedios goleadores muy distintos. Sus 43 goles en torneos internacionales son otro récord del club, por encima de cualquier figura de cualquier era.
El promedio de 0,58 goles por partido sostenido a lo largo de 14 temporadas competitivas es competitivo con los mejores nueves europeos de su generación. Los tres penales fallados contra Colombia en 1999 conviven en la memoria con los goles en finales de copas internacionales que son el otro lado de esa misma historia. Cualquier biografía honesta tiene esas dos dimensiones simultáneamente. Reducir a Palermo a una sola es reescribir el material.
Carlos Tévez, identidad de barrio en el ciclo Bianchi
Tévez fue figura del Boca campeón de la Libertadores 2003, una de las tres copas que el club ganó en cuatro años con la conducción de Bianchi. Después llegaron Boca y el Mundial de Clubes 2007, que el equipo perdió 4-2 contra el Milan en la final. Su pase a Europa fue una de las transferencias más caras del fútbol argentino de la época. Pasó por Manchester United, Manchester City, Juventus y otros clubes antes de regresar al fútbol argentino.
Su origen en Villa Fiorito, mismo barrio de Maradona, alimenta una identificación con la hinchada que va más allá del rendimiento individual. La memoria emocional de los hinchas con Tévez tiene poco que ver con planillas estadísticas y mucho con lo que el jugador representa fuera del campo. Por eso aparece en casi todas las listas de jugadores generadas por hinchas menores de 35 años, mientras los mayores tienden a colocarlo más abajo o directamente afuera.
Roberto Abbondanzieri, arco titular de la era dorada
Abbondanzieri fue arquero titular de Boca durante el ciclo Bianchi y los años posteriores con Alfio Basile al mando. Estuvo en los planteles que ganaron las Libertadores 2000, 2001 y 2003 y las dos Intercontinentales contra Real Madrid y Milan. Sus actuaciones en finales internacionales lo posicionaron como el portero argentino más destacado de su generación. Acompañó la base ofensiva que armaron Federico Insúa, Rodrigo Palacio y el propio Palermo, plantel que dominó el continente durante cuatro años.
Las listas históricas del club lo colocan entre los arqueros más completos. Hugo Orlando Gatti jugó 417 partidos entre 1976 y 1988. Carlos Fernando Navarro Montoya sumó 400 entre 1988 y 1996. Los tres son la trilogía del arco xeneize en eras consecutivas. Esteban Andrada ostenta la valla invicta más extensa del club: 1.128 minutos sin recibir goles, el dato que cierra el cuadro de los porteros con marca histórica.
Mouzo, Marzolini, Rattín y los nombres anteriores a 1980
Roberto Mouzo jugó 426 partidos entre 1971 y 1984, récord absoluto del club. Silvio Marzolini, lateral izquierdo, sumó 408 entre 1960 y 1972. Antonio Ubaldo Rattín, mediocampista central, jugó 382 partidos entre 1956 y 1970 y desarrolló toda su carrera en Boca, hecho poco frecuente en el fútbol argentino moderno. Ernesto Lazzatti aportó 379 entre 1934 y 1947, Rubén José Suñé 377 entre 1967-1972 y 1976-1980, y Natalio Pescia 365 entre 1942 y 1956.
El hincha de 60 años pone primero a Maradona, después a Ángel Clemente Rojas y completa con Rattín o Mouzo. El de 40 nombra a Riquelme y Palermo. El de 25 elige a Tévez y Abbondanzieri. Esas listas distintas no son incompatibles: registran lo que cada generación vio como espectador. La grandeza de un jugador no es solo lo que hizo, sino cuándo lo hizo y para quién significó algo. Las cifras dan el piso. La memoria pone el resto.

Júlio César Cardoso é brasileiro e reside em Florianópolis. Estudou ciências econômicas na Universidade Federal de Santa Catarina. Atua no ramo de jornalismo esportivo com foco em estatísticas desde 2012, tendo sido o criador do site Futdados.com. Desde 2020, teve passagens por Premier League Brasil, Trivela, Quinto Quarto, Esportelândia entre 2020 e 2024. Colaborou para diversas matérias jornalísticas dos sites GloboEsporte.com, UOL.com.br, ESPN.com.br, Jornal Extra e outros.




