Ronaldo Nazario: todos los goles del Fenómeno, club por club

Ronaldo Luís Nazário de Lima nació el 18 de septiembre de 1976 en Itaguaí, en el estado de Río de Janeiro, y se crió en el barrio de Bento Ribeiro, en la zona norte de la capital carioca. Terminó convirtiéndose en lo que muchos consideran el mejor centrodelantero de la historia. Arranques explosivos, gambetas desconcertantes y una definición letal: así se resume al brasileño que acumuló 414 goles por clubes y 62 por la Selección de Brasil, en una carrera marcada tanto por el genio como por las lesiones. 3 veces elegido mejor jugador del mundo por la FIFA (1996, 1997 y 2002), bicampeón mundial y récordman de goles en Copas del Mundo durante más de una década, Ronaldo Fenómeno dejó números que todavía hoy ningún centrodelantero pudo igualar. Este análisis completo repasa todos sus goles distribuidos por clubes y selección, con datos directos de cada etapa de su carrera.

Infografía con todos los goles de Ronaldo Nazário en su carrera: distribución por club, competición y temporada

Los inicios en Cruzeiro: 44 goles y la explosión de un prodigio

La historia de Ronaldo en el fútbol profesional arrancó en 1993, cuando apenas tenía 16 años y se ganó un lugar en el plantel principal del Cruzeiro de Belo Horizonte. El pibe llegaba del São Cristóvão de Río de Janeiro y ya había llamado la atención en el Sudamericano Sub-17 con la Selección de Brasil, donde terminó como goleador del torneo con 8 tantos.

En su primer año como profesional, Ronaldo marcó 20 goles y dejó muestras claras de lo que vendría. El 12 de septiembre de 1993 convirtió su primer gol en el Campeonato Brasileiro, ante Bahia. A partir de ahí los números se dispararon. El 7 de noviembre de ese mismo año firmó su primera gran goleada personal: 5 goles en la aplastante victoria 6 a 0 frente a Bahia por el torneo local. También anotó un hat-trick ante Colo Colo por la Supercopa Libertadores, una señal temprana de que ya se sentía cómodo en escenarios internacionales.

En 1994, con 17 años recién cumplidos, fue artillero del Campeonato Mineiro con hat-tricks contra Atlético-MG y Uberlândia. Cerró su etapa en el club celeste con 44 goles en apenas 2 temporadas, un rendimiento que le abrió las puertas de Europa y le valió una convocatoria a la Selección de Brasil que conquistó el tetracampeonato mundial en Estados Unidos, aunque no disputó ningún partido en aquella Copa del Mundo.

PSV Eindhoven: 54 goles y la conquista de Europa

Siguiendo los pasos de Romário, Ronaldo desembarcó en el PSV Eindhoven de Holanda a mediados de 1994. El club neerlandés funcionó como trampolín al fútbol europeo, y la adaptación fue fulminante. En 2 temporadas con la camiseta del PSV, acumuló 54 goles, una cifra que dejó a la Eredivisie entera con la boca abierta.

Los hat-tricks fueron moneda corriente en tierras holandesas. Le hizo 4 goles al MyPa 47 de Finlandia por la Copa UEFA, 3 al Utrecht por el campeonato local y otros 3 al De Graafschap en una goleada 8 a 0. La temporada 1994-95 incluyó un hat-trick al Bayer Leverkusen por la Copa UEFA, en un partido electrizante que terminó 4 a 5. En la Eredivisie anotó 42 goles, mientras que en competiciones europeas sumó 15 tantos entre Copa UEFA y otros torneos continentales.

Sus actuaciones en Holanda no pasaron desapercibidas. El mundo entero empezaba a hablar del pibe brasileño que combinaba velocidad, potencia física y una capacidad de definición fuera de lo común. En 1996, el Barcelona pagó cerca de 20 millones de dólares para llevárselo a Cataluña, cifra descomunal para la época.

Barcelona: 47 goles en una sola temporada y el nacimiento del Fenómeno

Ronaldo Nazário jugando por Barcelona
Créditos: Imago

La temporada 1996-97 en el Barcelona fue devastadora. Bajo la dirección del Manager Bobby Robson, Ronaldo marcó 47 goles y se consagró como la gran estrella del fútbol europeo. Apenas una temporada le bastó para que el Camp Nou entero entendiera que estaba ante algo irrepetible.

En La Liga anotó 34 goles, con hat-tricks ante Valencia (3 a 2) y Real Zaragoza (4 a 1). Fue en las copas donde Ronaldo mostró su dimensión más completa. Le convirtió 3 goles al Atlético de Madrid por la Copa del Rey, en un partido que terminó 5 a 4, y repitió la dosis contra el mismo rival por la Liga, en una goleada 5 a 2. Su gol ante el Compostela, en el que gambeteó a medio equipo rival antes de definir, permanece como una de las jugadas más espectaculares de la historia del fútbol español.

Con el Barça conquistó la Copa del Rey, la Recopa Europea y la Supercopa de España. A nivel individual, fue elegido mejor jugador del mundo por la FIFA por primera vez en 1996, con apenas 20 años: el más joven en recibir ese galardón. En 1997 repitió el premio y sumó el Balón de Oro de France Football. Las diferencias contractuales con la dirigencia del club precipitaron su salida hacia Italia.

Internazionale: 59 goles, la Copa UEFA y las lesiones que frenaron al Fenómeno

Ronaldo Nazário jugando por Internazionale
Créditos: Imago

En 1997, la Internazionale de Milán pagó una cifra récord para fichar a Ronaldo. El brasileño respondió de entrada: en su temporada debut marcó 25 goles en la Serie A, terminó como vice-goleador del campeonato y fue pieza clave en la conquista de la Copa UEFA en 1998, con gol suyo en la final contra la Lazio (3 a 0 en el Parc des Princes de París).

Los números de Ronaldo en el Inter alcanzan los 59 goles, distribuidos a lo largo de 5 temporadas atravesadas por lesiones gravísimas. Le hizo 3 goles al Piacenza por la Copa Italia, un hat-trick al Lecce por la Serie A y anotó en la Champions League contra el Spartak Moscú. La prensa italiana fue la que acuñó el apodo que lo acompañaría para siempre: “Il Fenomeno”.

Fue en Milán donde las rodillas empezaron a cobrarle un precio altísimo. En noviembre de 1999, Ronaldo sufrió la primera ruptura del tendón rotuliano de la rodilla derecha durante un partido ante Lecce. Volvió a las canchas en abril de 2000, pero apenas 6 minutos después de su regreso, en la final de la Copa Italia contra la Lazio, la misma rodilla cedió de nuevo. Estuvo casi 2 años sin jugar fútbol profesional. Esa secuencia de lesiones pudo haber terminado con su carrera. Ronaldo no era cualquier jugador: volvió, y lo que hizo después fue tan descomunal como lo que había mostrado antes de romperse.

Real Madrid: 104 goles y la era de los Galácticos

Ronaldo Nazário jugando por Real Madrid
Créditos: Imago

Después de la campaña con la Selección de Brasil en el Mundial 2002, Ronaldo llegó al Real Madrid como la gran incorporación de la era de los Galácticos. En el Santiago Bernabéu encontró el lugar justo para volver a ser lo que siempre fue, y los números lo prueban: 104 goles con la camiseta blanca, la cifra más alta de su carrera en un solo club.

En La Liga acumuló 83 goles, con peso directo en la conquista del título de 2002-03. Sus noches más recordadas llegaron en la Champions League: le hizo un hat-trick al Manchester United en Old Trafford, en un partido que terminó 4 a 3 para los ingleses pero que le valió una ovación de pie de la hinchada rival, un gesto reservado para los más grandes. En total, anotó 15 goles en Champions con el Real Madrid, con dobletes al Olympique de Marsella y a la Wisła Cracovia.

Con el Madrid también conquistó el Mundial Interclubes 2002 (donde anotó los 2 goles de la final contra Olimpia) y la Supercopa de España 2003. La sociedad ofensiva con Zidane, Figo, Beckham y Raúl produjo un fútbol espectacular que marcó una época del club merengue. En la Copa del Rey sumó 10 goles más, y en la Supercopa Española otros 3.

Selección de Brasil: 62 goles, del trauma de 1998 a la redención en 2002

Ronaldo Názario jugando por la Selección de Brasil
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La historia de Ronaldo con la camiseta amarilla de Brasil es una montaña rusa entre el máximo esplendor y los momentos más oscuros. Con 62 goles en partidos oficiales por la Selección, es uno de los máximos artilleros históricos de la Canarinha, solo detrás de Neymar y Pelé. Lo que lo diferencia del resto son las emociones extremas que vivió en los Mundiales.

Su primera gran actuación internacional fue en la Copa América de 1997, donde marcó 5 goles (dobletes ante Costa Rica y Paraguay) y fue figura en la conquista del título. Ese mismo año brilló en la Copa Confederaciones con un hat-trick contra Australia en la goleada 6 a 0, y sumó 4 tantos en un torneo que Brasil también se llevó.

Francia 1998 fue el capítulo más traumático. Ronaldo llegó como la gran estrella del torneo, marcó 4 goles (doblete ante Chile en octavos, más tantos contra Marrocos y Holanda) y fue elegido el mejor jugador de la competición. La final contra Francia quedó envuelta en misterio: horas antes del partido, Ronaldo sufrió una convulsión que puso en duda su participación. Finalmente jugó, pero lejos de su nivel habitual, y Brasil cayó 3 a 0. Las circunstancias de aquel episodio generaron debates que perduran hasta hoy.

En la Copa América 1999 volvió a ser decisivo con 5 goles, con un doblete a Venezuela en la goleada 7 a 0 y el gol del triunfo ante Argentina en semifinales. Fue el segundo título continental consecutivo para la Canarinha. Después vinieron las lesiones que lo alejaron de las canchas durante casi 2 años.

La redención llegó en Corea-Japón 2002. Ronaldo silenció a todos los críticos: marcó 8 goles en el torneo, con tantos en cada fase eliminatoria y un doblete en la final contra Alemania que selló el pentacampeonato. Fue artillero de la Copa del Mundo y pieza central de una selección que contaba también con Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos. A los 25 años, completaba su vuelta tras las lesiones con la máxima gloria posible. Su último Mundial fue Alemania 2006, donde sumó 3 goles más (doblete a Japón y uno ante Ghana) y alcanzó los 15 tantos en Copas del Mundo, récord que mantuvo hasta que Miroslav Klose lo superó en 2014.

Además de los 2 títulos mundiales (1994 como parte del plantel, 2002 como figura estelar), Ronaldo conquistó 2 Copas América (1997 y 1999) y la Copa Confederaciones de 1997 con la Selección de Brasil. Sus goles internacionales se distribuyeron así: 15 en Mundiales, 10 en Copa América, 10 en Eliminatorias, 4 en Copa Confederaciones y 22 en amistosos de selecciones.

Milan: 9 goles y las últimas batallas en Europa

En enero de 2007, Ronaldo dejó el Real Madrid y cruzó al otro lado del clásico de Milán para sumarse al AC Milan. Pasó a ser uno de los pocos futbolistas en vestir la camiseta de ambos gigantes italianos. La etapa rossonera estuvo marcada por nuevas lesiones y pocas oportunidades en cancha. En sus 2 temporadas con el Milan, disputó un puñado de partidos y anotó 9 goles.

El cuerpo ya no acompañaba. Las rodillas, castigadas por tantas operaciones, ya no le daban la velocidad ni la explosividad de antes. Cuando tocaba la pelota, eso sí, ahí estaba ese talento que no se opera ni se pierde: un control, un amague, un pase al hueco que hacían acordar a todos del Ronaldo de los mejores años.

Corinthians: 35 goles y la despedida en Brasil

En diciembre de 2008, Ronaldo sorprendió al fútbol brasileño al anunciar su fichaje por el Corinthians. La presentación en el Parque São Jorge reunió a miles de hinchas, y el Fenómeno se presentó como “más un loco en el bando de locos”. Se puso la camiseta alvinegra y adoptó el espíritu del club paulista de entrada.

A pesar de las críticas sobre su estado físico, Ronaldo demostró que todavía le quedaban goles. Fue decisivo en las conquistas del Campeonato Paulista y la Copa do Brasil de 2009. Le hizo un hat-trick a Fluminense en una victoria 4 a 2 por el Brasileiro. En total, acumuló 35 goles con la camiseta alvinegra entre 2009 y 2010. Su último tanto oficial llegó el 13 de noviembre de 2010, ante Cruzeiro, el club que lo había revelado.

Ronaldo se retiró del fútbol profesional en febrero de 2011, a los 34 años, en una conferencia de prensa emotiva donde las lágrimas dejaron en claro lo que el deporte significaba para él. Se iba un jugador que redefinió lo que un centrodelantero podía hacer con la pelota en los pies, que sobrevivió a lesiones que habrían acabado con la carrera de cualquier otro y que hizo gritar los goles a hinchas de todos los clubes donde jugó. Los 414 goles por clubes y 62 por Brasil están ahí, en las planillas, para recordar la magnitud de lo que fue capaz. El fútbol no volvió a producir un 9 igual.