Mejores extremos derechos argentinos: historia, gambeta y gloria

El fútbol argentino siempre se caracterizó por la producción de jugadores desequilibrantes en las bandas. Los extremos derechos argentinos representan una tradición que combina velocidad, regate y capacidad goleadora, elementos que definieron épocas doradas del balompié nacional. Desde los pioneros que brillaron en la era amateur hasta los actuales protagonistas del fútbol mundial, repasamos a los diez mejores exponentes de esta posición que dejaron huella con la camiseta albiceleste y en los principales clubes del país y del exterior.

Infografía con los mejores extremos derechos argentinos de la historia: jugadores, clubes más representativos y estadísticas

La tradición del wing derecho en el fútbol argentino

El puntero derecho o wing, como se lo conocía en los albores del fútbol profesional, fue siempre una posición de privilegio en el esquema táctico argentino. Pegados a la raya de cal, estos especialistas tenían la misión de desbordar, centrar y también convertir. Con el paso de las décadas, la posición evolucionó: del extremo clásico que no abandonaba la banda se pasó al perfil moderno que corta hacia adentro, con zurda letal o diestra precisa para definir.

Argentina exportó extremos derechos a las ligas más competitivas del planeta. Desde la Serie A italiana de los años 80 hasta la Premier League y LaLiga contemporáneas, el sello argentino en esta posición siempre fue sinónimo de gambeta, personalidad y goles decisivos. A continuación, los diez mejores representantes de esta estirpe futbolística.

1. Lionel Messi: el mejor de todos los tiempos

World Cup 2022: Argentina vs. Australia
Créditos: Iconsport

Lionel Andrés Messi nació el 24 de junio de 1987 en Rosario y es considerado por muchos el mejor futbolista de la historia. Aunque a lo largo de su carrera ocupó múltiples posiciones ofensivas, debutó y consolidó su leyenda jugando como extremo derecho en el Barcelona de Pep Guardiola. Su zurda mágica, partiendo desde la banda para cortar hacia el centro, redefinió el rol del wing moderno.

Su estilo de juego combina una capacidad de regate única, visión de juego sobrenatural y una efectividad goleadora sin precedentes. Con el Barcelona conquistó 35 títulos, incluyendo 10 Ligas de España y 4 Champions League. Con la Selección Argentina rompió la sequía de 28 años al ganar la Copa América 2021, sumó la Finalissima 2022, alcanzó la gloria máxima en el Mundial de Qatar 2022, donde fue elegido mejor jugador del torneo, y se consagró bicampeón de América en la Copa América 2024.

Con 47 títulos en su carrera, 8 Balones de Oro y el reconocimiento como el futbolista con más trofeos en la historia del deporte, Messi representa la cima absoluta de los extremos derechos argentinos. Actualmente milita en el Inter Miami de la MLS, donde conquistó la MLS Cup 2025 y continúa sumando conquistas a su palmarés inigualable.

2. Ángel Di María: el hombre de las finales

World Cup – Final France v Argentina
Créditos: Iconsport

Ángel Fabián Di María nació el 14 de febrero de 1988 en Rosario y se convirtió en uno de los extremos más determinantes de su generación. Conocido como Fideo por su contextura delgada, desarrolló una carrera excepcional en Europa, brillando en Benfica, Real Madrid, Manchester United, PSG y Juventus. Su zurda filosa y su capacidad para desequilibrar lo convirtieron en un jugador temido por cualquier defensa.

Con el Real Madrid ganó la Champions League 2014, anotando un gol decisivo en la final ante el Atlético de Madrid. En el PSG acumuló 19 títulos, consolidándose como uno de los jugadores más ganadores de la historia del club francés. Pero su legado más importante lo construyó con la Selección Argentina, donde disputó 145 partidos y se retiró en 2024 como bicampeón de América tras la consagración en la Copa América de Estados Unidos.

Di María tiene una característica única: anotó en las finales más importantes de la historia reciente argentina. Convirtió en la final olímpica de Beijing 2008, en la Copa América 2021 ante Brasil, en la Finalissima 2022 contra Italia y en la final del Mundial de Qatar 2022 frente a Francia. Con 4 títulos con la selección mayor y 2 con categorías juveniles (Mundial Sub-20 2007 y Juegos Olímpicos 2008), cerró su ciclo como segundo jugador argentino con más conquistas tras Messi. Actualmente milita en Rosario Central, el club que lo vio nacer futbolísticamente.

3. Oreste Omar Corbatta: el dueño de la raya

Oreste Omar Corbatta nació el 11 de marzo de 1936 en Daireaux, provincia de Buenos Aires, y es considerado por muchos especialistas como el mejor puntero derecho de la historia del fútbol argentino. Apodado El Loco o El Garrincha argentino, llegó a Racing Club en 1955 proveniente de Juverlandia de Chascomús y dejó una huella imborrable en el club de Avellaneda.

Su estilo era inconfundible: pegado a la línea de cal, encaraba a los defensores con una gambeta endiablada y un repertorio de fintas que parecían sacadas de una película de dibujos animados. Un periodista chileno lo definió exactamente así tras verlo brillar en el Sudamericano de 1957. Era además un ejecutor letal de penales, con una efectividad que rozaba la perfección.

Con Racing conquistó los campeonatos de 1958 y 1961, anotando 79 goles en 195 partidos. Luego pasó a Boca Juniors, donde sumó otros dos títulos locales en 1964 y 1965. Con la Selección Argentina disputó 45 partidos, convirtió 18 goles y ganó dos Copas América en 1957 y 1959. Fue parte de la mítica delantera de Los Carasucias junto a Maschio, Angelillo, Sívori y Cruz. Falleció el 6 de diciembre de 1991 y hoy una calle junto al estadio de Racing lleva su nombre.

4. René Houseman: la gambeta del potrero

René Orlando Houseman nació el 19 de julio de 1953 en La Banda, Santiago del Estero, aunque creció en el Bajo Belgrano de Buenos Aires. Es considerado uno de los extremos más talentosos y carismáticos del fútbol argentino. Su gambeta extraordinaria, su velocidad y su picardía callejera lo convirtieron en un ídolo eterno del Club Atlético Huracán.

César Luis Menotti lo descubrió jugando en Defensores de Belgrano y lo llevó a Huracán en 1973. Ese mismo año, con apenas 19 años, fue pieza clave del Globo campeón del Metropolitano, formando una delantera legendaria junto a Brindisi, Babington, Avallay y Larrosa. En Huracán disputó más de 260 partidos y convirtió más de 100 goles, cifras que lo mantienen entre los máximos artilleros de la institución.

Con la Selección Argentina jugó 55 partidos y anotó 13 goles. Participó en los Mundiales de 1974 y 1978, siendo campeón del mundo en el torneo disputado en casa. Aunque en la final ante Holanda fue suplente, su aporte en la fase de grupos y la segunda ronda fue fundamental. Falleció el 22 de marzo de 2018, dejando un legado de fútbol alegre que los hinchas del Globo inmortalizaron con el cántico: Olé, olé, olé, cómo lo paran a René.

5. Carlos Peucelle: el primer millonario

Carlos Desiderio Peucelle nació el 13 de septiembre de 1908 en Barracas, Buenos Aires, y fue el puntero derecho que marcó el inicio de la era profesional en River Plate. Su fichaje en 1931 por 10.000 pesos, una cifra récord para la época, originó el apodo de Millonarios que el club conserva hasta hoy. Fue un pionero en el concepto de polifuncionalidad, capaz de jugar en diferentes posiciones del ataque.

Su gambeta era tan desconcertante que le valió el apodo de Barullo. Combinaba velocidad, técnica depurada y una inteligencia táctica que lo convirtió en un adelantado a su tiempo. Muchos historiadores lo consideran el embrión de La Máquina, la legendaria delantera de River en los años 40, ya que fue él quien empezó a ubicar a cada jugador en la posición donde mejor rendía.

Con River disputó más de 300 partidos y anotó más de 110 goles, conquistando cuatro campeonatos nacionales en 1932, 1936, 1937 y 1941. También fue el autor del primer gol en el estadio Monumental. Con la Selección Argentina disputó 27 partidos, anotó 14 goles y participó en el primer Mundial de la historia, en Uruguay 1930, donde convirtió en la final ante los locales. Ganó las Copas América de 1929 y 1937. Falleció el 1 de abril de 1990 como una leyenda del fútbol nacional.

6. Daniel Bertoni: el wing campeón del mundo

Ricardo Daniel Bertoni nació el 14 de marzo de 1955 en Bahía Blanca y desarrolló una carrera brillante como extremo derecho, combinando potencia, habilidad y un remate letal con ambas piernas. Debutó profesionalmente en Quilmes a los 16 años y rápidamente llamó la atención de Independiente, donde formó una dupla legendaria con Ricardo Bochini.

Con el Rojo de Avellaneda vivió su época más gloriosa: conquistó tres Copas Libertadores consecutivas en 1973, 1974 y 1975, una Copa Intercontinental en 1973 ante la Juventus, tres Copas Interamericanas y el Campeonato Nacional de 1977. En total, disputó más de 200 partidos con la camiseta del Diablo y anotó cerca de 90 goles.

Con la Selección Argentina fue campeón del mundo en 1978, anotando el tercer gol en la final ante Holanda durante el tiempo suplementario. También participó en el Mundial de España 1982, donde convirtió dos tantos. Tras su paso por el fútbol argentino, brilló en Europa: Sevilla, Fiorentina, Napoli y Udinese disfrutaron de su talento. En total, disputó 31 partidos con la albiceleste y marcó 12 goles.

7. Claudio Caniggia: el hijo del viento

Claudio Paul Caniggia nació el 9 de enero de 1967 en Henderson, provincia de Buenos Aires, y fue probablemente el jugador argentino más veloz de su generación. Su melena rubia al viento, su capacidad de desborde en velocidad y su instinto goleador en partidos clave lo convirtieron en un ídolo popular. Debutó profesionalmente en River Plate, donde ganó varios títulos antes de emigrar a Europa.

Su estilo era el del contraataque letal: partía desde las bandas, preferentemente la derecha, para romper líneas en diagonal y aparecer en el área rival. En Italia brilló especialmente en Atalanta, donde disputó más de 80 partidos de liga y llegó a cuartos de final de la Copa UEFA. También vistió las camisetas de Hellas Verona, Roma, Benfica y los escoceses Rangers y Dundee.

Con la Selección Argentina disputó 50 partidos y anotó 16 goles. Fue figura en el Mundial de Italia 1990, donde convirtió el gol que eliminó a Brasil en octavos de final, y en Estados Unidos 1994, donde anotó ante Nigeria. Su amistad con Diego Maradona quedó inmortalizada en el célebre beso tras un gol en el Superclásico de 1996. Aunque nunca fue campeón del mundo, su legado como el último gran wing argentino de velocidad pura permanece intacto.

8. Pablo Solari: el presente del extremo argentino

Pablo Solari nació el 22 de marzo de 2001 en Arizona, provincia de San Luis, y representa a la nueva generación de extremos derechos argentinos que buscan consolidarse en el fútbol de élite. Inició su carrera profesional en Talleres de Córdoba en 2020, pasó a Colo-Colo de Chile, donde ganó el campeonato local, y luego dio el salto a River Plate en 2022.

Su estilo combina velocidad, desborde por la banda y capacidad para aparecer en el área rival. En River se consolidó como una pieza importante del proyecto de Marcelo Gallardo, disputando más de 100 partidos, anotando 30 goles y sumando goles decisivos en competencias locales e internacionales. Su buen rendimiento lo llevó a ser convocado a las selecciones juveniles argentinas.

En febrero de 2025, Solari dejó River para sumarse al Spartak de Moscú de Rusia en una transferencia cercana a los 12 millones de euros, donde inició su experiencia en el fútbol europeo. Su valor en el mercado lo posiciona como uno de los extremos argentinos jóvenes más cotizados, con un futuro prometedor en las principales ligas del continente.

9. Santiago Germán Solari: la proyección en Racing

Santiago Germán Solari Ferreyra nació el 19 de enero de 1998 en Arizona, San Luis, y es hermano mayor de Pablo Solari. Desarrolló su carrera como extremo derecho con características similares: velocidad, desborde y capacidad goleadora. Actualmente milita en Racing Club de Avellaneda, donde se consolidó como titular tras haber sido campeón de la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025.

Su trayectoria incluye pasos por Juventud Unida Universitario, Atlanta, Gimnasia y Esgrima de Mendoza y Defensa y Justicia, donde dio sus primeros pasos en la Primera División. A diferencia de su hermano, Santiago también puede desempeñarse como delantero centro, lo que le otorga versatilidad táctica. En Racing aporta su cuota de gol al equipo de Avellaneda, acumulando más de 30 partidos y varios goles en la temporada 2025.

Los hermanos Solari representan un caso singular en el fútbol argentino contemporáneo: ambos extremos derechos surgidos de la misma localidad puntana. Mientras Pablo emigró al fútbol ruso, Santiago se afianza en uno de los grandes del país. Su evolución será seguida de cerca por los ojeadores de clubes europeos que buscan talento argentino en la banda derecha.

10. Raúl Bernao: el ídolo de Independiente

Raúl Bernao fue un puntero derecho que brilló en Independiente durante las décadas de 1960 y 1970, convirtiéndose en uno de los extremos más queridos de la historia del club de Avellaneda. Su velocidad, gambeta y capacidad para centrar lo convirtieron en una pieza clave de los equipos que conquistaron múltiples títulos nacionales e internacionales.

Su estilo era el del wing clásico: pegado a la línea, encaraba a los laterales rivales y tiraba centros precisos para los delanteros. En Independiente fue parte de planteles históricos que ganaron Copas Libertadores y campeonatos locales, dejando una marca imborrable en la historia del Rey de Copas.

Bernao fue además una inspiración para las generaciones posteriores de extremos del club, incluyendo a Daniel Bertoni, quien lo mencionó como uno de sus ídolos de infancia. Su legado permanece en la memoria de los hinchas rojos como ejemplo de entrega, talento y amor por la camiseta.

Conclusión: una posición con sello argentino

Los extremos derechos argentinos marcaron épocas en el fútbol mundial. Desde los pioneros como Peucelle y Corbatta hasta los actuales como Messi y Di María, pasando por las leyendas de los 70 como Houseman y Bertoni, esta posición siempre contó con representantes de primer nivel. La gambeta, la velocidad y la capacidad de definir partidos importantes son características que definen a estos jugadores que llevaron la camiseta albiceleste con orgullo por todo el planeta.

El legado continúa con las nuevas generaciones. Jugadores como los hermanos Solari y otros talentos que emergen de las canteras argentinas mantienen viva la tradición de producir extremos de calidad internacional. El fútbol argentino seguirá exportando wings derechos capaces de desequilibrar en cualquier liga del mundo, continuando una historia que ya tiene más de un siglo de gloria.