Todo lo que debes saber sobre Juan Román Riquelme, el presidente de Boca Juniors
Juan Román Riquelme es una figura inseparable de la historia de Boca Juniors. Considerado el último gran enganche del fútbol argentino, pasó de ídolo indiscutido en la cancha a presidente del club de sus amores. Su trayectoria abarca títulos internacionales, pasos por Europa y una transición al ámbito dirigencial que lo posiciona como la máxima autoridad xeneize.

Indice
- 1 Los orígenes de un crack: de Don Torcuato a Argentinos Juniors
- 2 El inicio de la leyenda en Boca Juniors (1996-2002)
- 3 La aventura europea: Barcelona y Villarreal (2002-2007)
- 4 El regreso triunfal y la Libertadores 2007
- 5 La última etapa como jugador (2008-2014)
- 6 El cierre en Argentinos Juniors y el retiro
- 7 De ídolo a presidente de Boca Juniors
Los orígenes de un crack: de Don Torcuato a Argentinos Juniors
Riquelme nació el 24 de junio de 1978 en San Fernando, provincia de Buenos Aires, como el mayor de once hermanos en una familia humilde. Desde los siete años ya demostraba un talento natural en el club barrial La Carpita de Villa Libertad. Su descubridor, Jorge Rodríguez, intentó llevarlo a Platense, pero fue rechazado por ser demasiado delgado.

Finalmente, llegó a las inferiores de Argentinos Juniors, el club conocido como el semillero del mundo. Allí se formó como mediocampista central y fue avanzando en las categorías juveniles hasta captar la atención de los grandes clubes argentinos. Tanto Boca Juniors como River Plate lo querían en sus filas.
El inicio de la leyenda en Boca Juniors (1996-2002)
En septiembre de 1996, con apenas 18 años y sin haber debutado en Primera División, Boca Juniors pagó 800.000 dólares por su pase. La transferencia contó con el impulso de Carlos Salvador Bilardo, entonces entrenador xeneize. El 10 de noviembre de ese año, Riquelme debutó oficialmente en la victoria 2-0 ante Unión de Santa Fe en La Bombonera.
La llegada de Carlos Bianchi en 1998 marcó el despegue definitivo de Riquelme. El Virrey le entregó la camiseta número 10 y la responsabilidad de conducir al equipo. Los resultados llegaron rápido: Boca ganó el Apertura 1998 de manera invicta, rompiendo una sequía de seis años sin títulos. Al año siguiente, conquistó el Clausura 1999 y extendió un récord de 40 partidos sin perder.
El año 2000 fue histórico. Riquelme lideró a Boca hacia su cuarta Copa Libertadores, siendo decisivo en el Superclásico continental ante River Plate con un golazo de tiro libre en el Monumental. La final ante Palmeiras se definió por penales y Boca se consagró campeón de América. Meses después, en la Copa Intercontinental disputada en Tokio, el equipo venció al Real Madrid de los Galácticos por 2-1 con un pase de 50 metros de Riquelme que dejó a Martín Palermo mano a mano para el segundo gol.
En 2001, Boca repitió el título continental al vencer a Cruz Azul de México, nuevamente por penales. Riquelme fue elegido mejor jugador del torneo y ganó el premio al Futbolista Sudamericano del Año. Durante esta primera etapa en el club, conquistó tres Aperturas (1998, 2000), un Clausura (1999), dos Libertadores (2000, 2001) y una Copa Intercontinental (2000).
La aventura europea: Barcelona y Villarreal (2002-2007)

En julio de 2002, tras el secuestro de su hermano Cristian, Riquelme decidió partir hacia Europa y fichó por el Barcelona por 11 millones de euros. Sin embargo, su relación con el entrenador Louis van Gaal fue complicada desde el inicio. El técnico holandés lo utilizaba como extremo y le daba pocas oportunidades. Con la llegada de Ronaldinho, su espacio se redujo aún más.
En 2003, pasó cedido al Villarreal, donde lo dirigió Manuel Pellegrini. El Submarino Amarillo se convirtió en el escenario perfecto para su fútbol. En la temporada 2004-05, Riquelme brilló con 15 goles en 35 partidos y llevó al club al tercer puesto de La Liga, su mejor posición histórica. Fue nominado al premio FIFA World Player.
La temporada 2005-06 quedó en la memoria del fútbol europeo. Villarreal alcanzó las semifinales de la Champions League por primera vez en su historia, eliminando a equipos como Rangers, Benfica y el Inter de Milán. En el camino, Riquelme fue el alma del equipo. Sin embargo, en la semifinal ante Arsenal, con el partido igualado 0-0 y la serie 1-0 en contra, erró un penal en el minuto 88 que habría forzado la prórroga. Jens Lehmann adivinó el disparo y el sueño se terminó.
Tras esa temporada, la relación con Pellegrini se deterioró y Riquelme quedó marginado del equipo durante el primer semestre de 2006-07.
El regreso triunfal y la Libertadores 2007

En febrero de 2007, Boca negoció un préstamo de cinco meses con Villarreal para repatriar a su ídolo. El objetivo era claro: ganar la Copa Libertadores. Bajo la dirección de Miguel Ángel Russo, Riquelme se puso al hombro al equipo y protagonizó una campaña inolvidable.
En octavos de final, anotó un gol olímpico ante Vélez Sarsfield. En cuartos, marcó ante Libertad de Paraguay en Asunción. En semifinales, con La Bombonera cubierta de niebla, convirtió de tiro libre ante Cúcuta Deportivo para iniciar la remontada de un 3-1 en contra. La final ante Grêmio fue una exhibición: en la ida, asistió para el primer gol y convirtió el segundo con un golazo de tiro libre en el 3-0. En la vuelta, anotó un doblete en el 2-0 en Porto Alegre. El global de 5-0 fue el más amplio en una final de Libertadores.
Riquelme terminó el torneo con 8 goles, fue el goleador del equipo y el segundo máximo anotador de la competición detrás de Salvador Cabañas. Fue elegido mejor jugador de la final y de todo el certamen. En diciembre de 2007, Boca compró su pase a Villarreal por 15 millones de dólares, un récord para el fútbol argentino en ese momento.
La última etapa como jugador (2008-2014)
De vuelta en forma definitiva, Riquelme siguió sumando títulos. En 2008, con Carlos Ischia como entrenador, conquistó el Torneo Apertura y la Recopa Sudamericana. En los Juegos Olímpicos de Beijing, integró la Selección Argentina que obtuvo la medalla de oro.
Las lesiones comenzaron a afectarlo con mayor frecuencia. Aun así, en 2011, bajo la conducción de Julio César Falcioni, fue pieza clave para ganar el Apertura de manera invicta. En 2012, conquistó la Copa Argentina y llegó a la final de la Copa Libertadores, donde Boca cayó 2-0 ante Corinthians en el Pacaembú. Esa noche, Riquelme anunció su alejamiento del club.
En enero de 2013, con el regreso de Bianchi como entrenador, volvió a vestir la camiseta azul y oro. Fue determinante en el triunfo ante Corinthians por Copa Libertadores con un gol desde la mitad de cancha. Sin embargo, la eliminación en cuartos de final ante Newell’s significó su último partido internacional con Boca. En 2014, enfrentado con la dirigencia encabezada por Daniel Angelici, dejó el club donde disputó 388 partidos y convirtió 92 goles en tres etapas.
El cierre en Argentinos Juniors y el retiro
En julio de 2014, Riquelme fichó por Argentinos Juniors, el club que lo formó. Descendido a la B Nacional, el objetivo era claro: ayudar al Bicho a volver a Primera División. Disputó 18 partidos, anotó 5 goles y cumplió la misión al conseguir el ascenso en diciembre de 2014.
El 25 de enero de 2015, en una entrevista con ESPN, anunció oficialmente su retiro del fútbol profesional a los 36 años. Rechazó ofertas de Cerro Porteño de Paraguay, Los Ángeles Galaxy e Independiente. Su carrera concluyó con 17 títulos como jugador, incluyendo tres Copas Libertadores, una Copa Intercontinental, cinco ligas argentinas, una medalla de oro olímpica y un Mundial Sub-20.
De ídolo a presidente de Boca Juniors
En diciembre de 2019, Riquelme ingresó a la política del club como vicepresidente segundo en la fórmula de Jorge Amor Ameal, que derrotó al oficialismo de Christian Gribaudo. Desde ese rol, se convirtió en la máxima autoridad del Consejo de Fútbol, integrado por exjugadores como Jorge Bermúdez, Raúl Cascini, Marcelo Delgado y Mauricio Serna.
Durante esa gestión como vicepresidente, Boca conquistó siete títulos: Superliga 2019-20, Copa Diego Maradona 2020, Copa Argentina 2021, Copa de la Liga 2022, Liga Profesional 2022 y Supercopa Argentina 2022.
El 17 de diciembre de 2023, Riquelme fue elegido presidente de Boca Juniors en unas elecciones históricas. Con 43.367 socios votantes, un récord para el fútbol argentino, su lista oficialista se impuso con el 64% de los votos sobre el binomio opositor conformado por el expresidente Mauricio Macri y Andrés Ibarra. Su mandato se extiende hasta diciembre de 2027.
Los primeros dos años de su presidencia cerraron con un balance económico positivo, pero sin títulos en el plano deportivo. Boca no se consagra campeón desde la Supercopa Argentina de marzo de 2023. Bajo su mandato como presidente, el club atravesó múltiples cambios de entrenador: Diego Martínez renunció en septiembre de 2024 y Fernando Gago asumió en octubre de ese año, pero fue despedido en abril de 2025 tras la derrota en el Superclásico ante River Plate. Para el Mundial de Clubes de junio de 2025, Miguel Ángel Russo regresó para un tercer ciclo al frente del equipo, aunque falleció en octubre de 2025 a los 69 años tras una larga lucha contra el cáncer. Actualmente, Claudio Úbeda está confirmado como entrenador para la temporada 2026.
El Mundial de Clubes 2025, disputado en Estados Unidos, representó una prueba importante para la gestión. Boca integró el Grupo C junto a Bayern Múnich, Benfica y Auckland City. El equipo empató 2-2 con Benfica en el debut, cayó 2-1 ante los alemanes y cerró con un decepcionante 1-1 frente al equipo semiprofesional neozelandés, quedando eliminado en fase de grupos con apenas dos puntos. Previamente, en febrero de 2025, el Xeneize había sufrido la eliminación en la Fase 2 de la Copa Libertadores a manos de Alianza Lima por penales (5-4) en La Bombonera, una de las derrotas más dolorosas en la historia reciente del club.
Entre los proyectos institucionales, Riquelme impulsa la remodelación de La Bombonera para ampliar su capacidad, además de mejoras en el predio de entrenamiento y la construcción de un microestadio. La apuesta por juveniles de la cantera y la búsqueda de un plantel competitivo para las próximas temporadas siguen siendo prioridades de su gestión, con el regreso a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 como objetivo principal.

Júlio César Cardoso é brasileiro e reside em Florianópolis. Estudou ciências econômicas na Universidade Federal de Santa Catarina. Atua no ramo de jornalismo esportivo com foco em estatísticas desde 2012, tendo sido o criador do site Futdados.com. Desde 2020, teve passagens por Premier League Brasil, Trivela, Quinto Quarto, Esportelândia entre 2020 e 2024. Colaborou para diversas matérias jornalísticas dos sites GloboEsporte.com, UOL.com.br, ESPN.com.br, Jornal Extra e outros.




